Esto es un tipo con una joroba que va paseando por el campo (tipica escena de atardecer rojizo, por una colina con un cementerio al lado, etc,etc) cuando suena un estampido, y aparece ante el Lucifer, quien le pregunta:
- Tu, ¿qué llevas en la espalda?
- Yo-yo...u-una joroba.
- ¡Pues ya no la tienes!
Y con un movimiento de manos, la joroba desaparece, dejando al tipo sano como una pera. Total, que el ex-jorobado se queda muy contento, y piensa en ir a hablar con un amigo suyo que es cojo, a ver si a el le pasa lo mismo.
- Oye macho, como te digo, que ha hecho flis-flas, y me ha quitado la joroba.
- Bueno, pues voy a ir yo, a ver si me quita la cojera, que me tiene jodido.
En esto que va el cojo por el mismo lugar, junto al cementerio, cuando de nuevo se oye el estampido, aparece Lucifer, y le dice:
- Tu, ¿qué llevas en la espalda?
- Yo... ¿en la espalda?... nada.
- ¡Pues toma una joroba!
LLega una monjita a la oficina de la M.S. y le muestra una condon. Toda indignada, manda a llamar a todas las otras monjas al patio del convento, a las que les dice:
- Hermanas, mirad lo que se ha encontrado debajo de un olivo en el huerto.
Al tiempo que se oye un OOOOOOH! entre las presentes y un ji, ji, ji (muy bajito en el fondo de la masa congregada)
- Pero eso no es todo -prosigue la M.S.- este hallazgo demuestra que ha habido un miembro masculino dentro de estos muros!
- OOOOOOH!.... ji, ji, ji.
- Y ademas, que este individuo ha tenido una relacion sexual con alguna de nosotras!
- OOOOOOH!.... ji, ji, ji.
- Pero hermanas, la buena noticia es... el preservativo estapa picado y la pecadora sera descubierta!
- JI, JI, JI.... ooooooh!
-Y para que puedan hacerse una idea de lo paciente que era nuestro señor, les contare una historia real que ocurrio en el huerto de Getsemani. Estaba nuestro señor Jesucristo de tertulia con los apostoles cuando de pronto llegan 500 fariseos al huerto de Getsemani. Y nuestro señor, que era muy paciente, a todos y cada uno de ellos atendio en el huerto de Getsemani.
Y al poco, cuando ya se habian ido los 500 fariseos, llegaron 800 judios al huerto de Getsemani. Y Jesucristo, que era muy paciente, pacientisimo, a todos atendio y consolo. Y al rato, un peloton de 1000 romanos que pasaba por el huerto de Getsemani, tambien se detuvo a hablar con nuestro señor. Y nuestro señor, que era muy paciente, les conto una parabola a cada uno de los 1000 romanos. ¿Comprendieron ya lo paciente que era Jesucristo?
Y dice uno que estaba en primera fila:
- Para paciente el Getsemani, que le pisotearon el huerto y no dijo nada.